Doce hombres sin piedad


  Comentaban el otro día en la radio la película Doce hombres sin piedad, de Sidney Lumet, con guión de Reginald Rose. Espléndida, por cierto. La he visto más de una vez, hace siglos ya. Doce hombres encerrados para deliberar sobre la culpabilidad de un joven, que parece clara hasta que uno de ellos se empeña en aguarles la fiesta sugiriendo que el chico puede ser inocente. En la radio mencionaron la memorable versión de Doce hombres sin piedad que se hizo en el programa Estudio 1, de TVE, que también recuerdo haber visto, no en su estreno, porque fue en 1973 y yo era demasiado pequeño para acordarme, pero seguramente en alguna reposición, siendo un niño todavía. Por esos caprichos de la memoria, sólo tenía grabado a José Bódalo en su papel de tipo amargado empeñado en condenar a un inocente. Pero en la web de TVE se puede rescatar esta joya y he corrido a busca
rla. No es sólo José Bódalo: también están José María Rodero, Manuel Alexandre, Rafael Alonso, Jesús Puente, Sancho Gracia, Ismael Merlo, Pedro Osinaga, Luis Prendes... Así hasta doce. Un plantel que te ríes de los Ocean´s twelve.

Echadle un vistazo. No lo lamentaréis. Yo hace casi cuatro décadas que lo vi en Estudio 1. España era un país muy diferente, mucho más gris, puede que más triste, pero cuarenta y cuatro años después uno enciende la televisión y siente que se ha perdido algo mágico. Basta mirar la programación de la mayoría de las cadenas y el esfuerzo de rebuscar entre programas zafios donde vociferan vagos recalcitrantes y alguna folclórica caduca ―disculpadme el fácil pleonasmo― ni siquiera merece la pena. Y quizá lo mejor de ver Doce hombres sin piedad en Estudio 1 sea comprobar, satisfecho, que, aunque muchos se empeñen en negarlo, ministros incultos incluidos ―perdonadme el pleonasmo, de nuevo―, muchos de los actores españoles no tienen nada que envidiar a los extranjeros, a los americanos quiero decir: José María Rodero no le va a la zaga a Henry Fonda, ni José Bódalo a Lee J. Cobb. Casi siempre la diferencia estriba en la falta de medios. Pero ésa es otra historia.





© Andrés Pérez Domínguez, marzo de 2017

Comentarios

  1. efectivamente muy buena, incluso el guión de la versión española en algunos tramos superaba a la extranjera... ayer vi la española...
    Por cierto, gracias por recordarme la palabra "pleonasmo", olvidada estaba...

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